Sobre los cuatro temperamentos
Un relato breve y honesto de qué es este sitio, de dónde viene el modelo y cómo funciona realmente el test.
4 Temperaments es una guía tranquila y actual de una idea antigua. Los cuatro temperamentos, sanguíneo, colérico, melancólico y flemático, son un mapa sencillo del carácter humano que ha sobrevivido más de dos mil años porque sigue describiendo bien a las personas.
Este sitio hace dos cosas. Te permite hacer un test breve y privado para encontrar tu propia mezcla de las cuatro naturalezas, y explica cada tipo en un lenguaje sencillo, sin jerga y sin exageraciones.
Cómo funciona el test
El test plantea doce preguntas cotidianas. Tus respuestas no se corresponden directamente con un temperamento. En vez de eso te sitúan en dos escalas que los médicos clásicos conocían bien: de cálido a frío y de seco a húmedo.
De esas dos medidas surgen los cuatro temperamentos de forma natural. Cálido y húmedo es el sanguíneo, cálido y seco el colérico, frío y seco el melancólico, y frío y húmedo el flemático. Obtienes un desglose completo en porcentajes de los cuatro, con tu naturaleza dominante y la que la acompaña, ambas nombradas y explicadas.
Cálido y frío
Hasta qué punto eres expansivo y ágil, frente a hasta qué punto eres reservado y estable. Las naturalezas cálidas se abren y actúan; las frías reflexionan y se contienen.
Seco y húmedo
Hasta qué punto eres firme y fijo, frente a hasta qué punto eres flexible y adaptable. Las naturalezas secas mantienen su línea; las húmedas se doblan y se amoldan.
Las fuentes
Hippocrates
c. 460 a 370 a. C.
El médico griego cuya escuela ligó la salud a cuatro fluidos corporales, sentando las bases de toda la tradición.
Galen
129 d. C. a c. 216
El médico de Rome que convirtió los cuatro fluidos en cuatro tipos de carácter, los temperamentos que aún usamos.
Avicenna
980 d. C. a 1037
Conocido en Oriente como Ibn Sina, reunió la tradición humoral en su Canon de medicina y la transmitió a través del mundo medieval.
Una nota honesta
Los cuatro temperamentos son una tradición para la reflexión personal, no un instrumento científico ni una herramienta médica. La psicología moderna ya no explica el carácter a partir de los fluidos corporales. Toma tu resultado como un espejo para pensar, una manera de reconocer tus propios patrones, y nunca como un diagnóstico o un límite a lo que puedes llegar a ser.